“El alma humana tiene necesidad de verdad y libertad de expresión” Simone Weil

"Ni cogeré las flores, ni temeré las fieras” Juan de Yepes

El 5 de junio, alas 19 h.
Hablaré de:
“Guerra de sexos y destrucción de la condición humana”
En Leganés, en la librería “La Libre de Barrio”,  calle Villaverde 4, Metro “Casa del Reloj”

Cambio el nombre del blog.

Cuando abrí este espacio de expresión quise dirigirme especialmente a las mujeres, ahora, el cambio de nombre se corresponde con la necesidad de superar la idea de que las mujeres hayamos de andar siempre en las “cosas de mujeres”. Todo lo importante nos compete, todo nos concierne y por lo tanto hemos de tener una visión integral y amplia de los problemas de nuestro tiempo. He elegido una frase del “Comentario al apocalipsis” de Beato de Liébana que propone la forma de vivir a la que aspiro. Puesto que el dominio es el mismo no encontraréis dificultades en acceder a él.

Sobre la ablación, víctimas y perpetradoras

Sobre la ablación, víctimas y perpetradoras



Ayer participé en la mesa “Ellas hablan… mujeres en diferentes culturas, misma esencia” dentro de la jornada sobre diversidad cultural en Lavapiés. Escuchar a Ni Lufar Saberi, activista iraní contra el régimen fundado por Jomeini  y a Asha  Ismail Omar Isteeliye, somalí militante contra la ablación, fue una experiencia valiosísima.
El relato de Asha sobre su propia mutilación genital fue estremecedor, nadie puede quedar sereno después de escuchar algo así. Creo que lo monstruoso de esas prácticas atroces y barbáricas perpetradas sobre las niñas en el momento de mayor indefensión por aquellas personas en las que confía, por aquellas que deberían protegerlas es para cada uno de nosotros tan perturbador y tan inquietante que no siempre somos capaces de comprender su naturaleza.
Es fácil victimizar a las víctimas, aunque Asha nos habló de la necesidad de superar el estatuto de la víctima para acogerse al de superviviente y al de luchadora, de ello sacó la fuerza para negarse a la mutilación de su hija y salvarla de ese mal horrible y para fundar una asociación “Salvar una niña, salvar una generación” que lucha contra la ablación en todas sus formas.
Así es, las víctimas están condenadas a serlo sin más, a permanecer en ese estado de lisiados, de ofendidos, a vivir en el resentimiento  y en la pasividad ante el mal recibido. Solo quien supera el estatuto de la víctima puede ser combatiente contra el mal recibido y quien lo hace ya no lucha para sí sino para el mundo.
Pero en este caso hay un conflicto latente que resulta aún más desconcertante. La ablación es algo que deciden y practican las mujeres, son ellas las que mantienen las costumbres, las que sostienen esas habilidades  y destrezas bárbaras para mutilar a las niñas. El patriarcado sería impensable sin la colaboración de las mujeres.
Pero el buenismo actual que decreta la bondad intrínseca de nuestro sexo ha otorgado a quienes lo sufren y quienes lo perpetran el estatuto de las víctimas. Se nos dice que ellas están tan sometidas por el patriarcado que carecen de libertad para tomar otra decisión.
Bien, aceptemos esta explicación. Pero, se nos dice a continuación que todo ello se realiza por el “placer de los hombres” y que son ellos los verdaderos perpetradores aunque sean las manos de las mujeres las que sostienen la cuchilla. Y yo me pregunto ¿no son los hombres tan víctimas como las mujeres de una doctrina que impone cómo han de ser puras y decentes y cómo ha de ser el matrimonio? Nada demuestra que sea real que los hombres encuentren más placer con una mujer mutilada y me parece más razonable pensar que ellos someten su conciencia y su deseo a la tradición igual que lo hacen ellas.
Para mantener la justicia y la integridad del pensamiento ¿no deberíamos entender que son ellas tan víctimas como responsables y ellos tan responsables como víctimas?
Necesitamos comprender la verdad de las cosas si queremos transformar el mundo.

“Cuac está a pasar”,


He tenido el placer de participar esta tarde en el programa de María Xosé  Castelo en “Cuac está a pasar”,   Junto a Silvia Souto, Pili Millán, Soraya Macías y Rocío Sampedro hablando de violencia obstétrica.


Comparto este texto de mi amiga Vanesa Quiles Gomis, pues aunque no coincida en todo me parece un excelente trabajo de auto-reflexión desde la experiencia propia, la observación y la escucha.
Para elaborar un nuevo paradigma de una transformación integral hace falta que cada vez más gente recupere el sentido común, los ojos para ver, los oídos para escuchar, las manos para tocar, todos los sentidos para gustar, oler, palpar, morder la realidad y presentarla a una sociedad que está enferma de mentiras, de dogmas y doctrinas. Pensar desde uno mismo es siempre un acto revolucionario, nuestro pensamiento se irá desarrollando, matizando y creciendo a la vez que lo hagamos nosotros, pero quien repite tópicos nunca crea nada.
La mirada de Vanesa es una mirada limpia que busca ver lo que las cosas son y buscar la verdad y el bien afanosamente, con esfuerzo. Le estoy muy agradecida por dejarme compartirlo.



“ALGUNAS REFLEXIONES PERSONALES SOBRE LA INFANCIA”

Me engañaría a mi misma si dijera que lo que pienso acerca de los niños hoy, no tiene nada que ver con lo que me ha ido llegando siempre desde fuera (familia, escuela, universidad, amigos, etc...) Se me hace bien difícil formarme una opinión clara acerca de este tema, de hecho cada día más. Después de haberme estudiado tantas y tantas teorías, me encuentro ante un profundo conflicto que me está haciendo luchar fuerte para volver a recuperar mi capacidad para observar y sacar mis propias conclusiones.
Después de haber creído en el conductismo puro y duro (a pesar de no haberlo mamado) pasé a odiarlo profundamente, negando todo lo que no tenía que ver con mirar a los niños desde el amor y respeto. No llegué a esto por mi misma sino que todo lo relativo a la crianza natural fue llegando a mí, pasando así al otro extremo y como no, creyéndome todo lo de este bando por el simple hecho de odiar al otro.

Mesa de diálogo I: Mujeres en diferentes culturas ... misma esencia



Estaré el sábado 23 de mayo, en el Casino Comunitario de la Reina, calle Casino 3, Madrid, desde las 17,30 a las 19,30
Mesa de diálogo I: Mujeres en diferentes culturas
... misma esencia

Estarán:
Prado Esteban Diezma
Nilufar Saberi
Asha Ismail



Bajo este lema y para celebrar el día de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, “Mixtura Lavapiés”- Convergencia de las Culturas y la Asociación Deportiva Dragones de Lavapiés, hemos organizado esta mesa redonda el próximo día 23 de mayo enmarcada dentro de la Jornada por la Diversidad Cultural que se celebrará ese mismo día formando parte otras actividades deportivas, musicales y culturales.
Existen en el mundo muchas, miles, millones de maneras de pensar, de sentir, de actuar, tantas como mujeres y hombres. Tratar de uniformar lo diverso, no es sólo un error histórico, es un paso seguro hacia la desintegración.

Hacer valer ser mujer, nuestra diferencia, la manera de vivir, la manera de ver, sentir y hacer mundo forma parte de una nueva sensibilidad también compartida por muchos hombres y que se muestra cada vez más como una creciente necesidad.

En la lucha por la liberación de las monstruosidades que el genero femenino sigue padeciendo, en la lucha por los derechos y la igualdad… ¿podremos buscar modelos que no estén contaminados por el predominio del modelo masculino?

¿Podremos emanciparnos socialmente y a su vez ejercer nuestra libertad para la maternidad?

¿Podremos encontrar un espacio donde mujeres y hombres podamos rescatar “lo femenino” como señal de los nuevos tiempos abriendo camino a una futura humanidad libre de violencia y discriminación?
¿Podremos al fin desmontar estereotipos ligados a las mujeres y sus culturas?

En este espacio de diálogo pretendemos testimoniar, buscar lo que nos une, y encontrar la fuerza generativa de reconocimiento y autoconocimiento que nutre una concepción del mundo que enriquezca sustancialmente nuestra libertad.



Comenzará antes, a las 14 horas con una comida comunitaria y seguirá después con distintos actos.